1. Establece un sitio fijo en el que vayas a poder estudiar de manera habitual. Intenta que sea un sitio con abundante luz (a poder ser, natural)

2. Hazte un horario de estudio. No estudies a una hora diferente cada día.
3. Estudia todo lo posible durante el día, utiliza la noche sólo para emergencias.

4. Empieza a estudiar desde el primer día de clase.

5. Aprovecha todos los recursos que te ofrece la universidad: bibliografía, materiales, documentación, etc.

6. Intenta estudiar con alguien o con varias personas.

7. Elige, para comenzar a estudiar, la asignatura más chunga que tengas, después las “Marías”

8. A ser possible, coge tus propios apuntes. Intenta que sean claros y ordenados. Tampoco está mal tener apuntes adicionales de compañeros que te ayuden a clarificar ideas.

9. Haz esquemas con las ideas fundamentales pero esquemas de los que puedas desarrollar el texto completo.

10. Cuídate mientras estás estudiando. Come sano y en la cantidad adecuada (no te pegues panzadas de comer en periodos de estudio). Duerme un mínimo de horas razonables, y no olvides de tomarte tiempo libre.